
Referirse al barroco de Severo Sarduy remite a la fuerza precursora de la obra de creativa y de ensayo escrita por José Lezama Lima para la hermenéutica del barroco como expresión americana, que ha convocado a la interpretación y nueva creación en el estudio del barroco. La obra de Severo Sarduy (1987), desarrolla una perspectiva original, a partir del señalamiento de un neobarroco para la manifestación literaria latinoamericana del siglo XX, en el que emergen recursos barrocos para la expresión de un conflicto cultural. El énfasis en el cuerpo es la característica del barroco de Sarduy. En efecto, para él escribir en el barroco es trabajar por el regreso del cuerpo deseoso, sacrificado en nuestra cultura, que significa también la vuelta del encantamiento del mundo. Atendiendo al señalamiento de Lezama Lima, Sarduy pregunta si el cuerpo que regresa es el mismo exiliado o si se trata de su máscara vaciada, de su doble desacralizado, simple impostura pintarrajeada o verdadera subversión corporal; por ello le interesan los efectos del discurso barroco hoy en día, no como recuperación de los residuos del barroco histórico, sino para observar los estatutos y las premisas de un nuevo barroco que integraría las formas antiguas pero también trataría de atravesarlas, irradiarlas, minarlas por medio de la parodia, por el humor e intransigencia que Sarduy considera propios de nuestro tiempo. Para él, ese barroco sólo puede surgir del lenguaje de América y de sus márgenes críticas y violentas. En el barroco, dice, el arte busca presentarse como una nueva realidad, desafiando la verosimilitud y lo ideológico. Se trata de un barroco no trasplantado, sino de origen latinoamericano.

La obra de Severo Sarduy, tanto la de creación como la de ensayo sobre el neobarroco ha significado una aportación no sólo para la interpretación de la narrativa literaria latinoamericana, sino también para la comprensión de un ethos barroco como modernidad alternativa a la modernización capitalista noreuropea en Latinoamérica. (B. Echeverría 1993) En palabras de Sarduy:
El barroco europeo y el primer barroco latinoamericano se dan como imágenes de un universo móvil y descentrado, pero aún armónico. (…) Al contrario, el barroco actual, el neobarroco, refleja estructuralmente la inarmonía, la ruptura de la homogeneidad, del logos en tanto que absoluto, la carencia que constituye nuestro fundamento epistémico. Neobarroco del desequilibrio, reflejo estructural de un deseo que no puede alcanzar su objeto, deseo para el cual el logos no ha organizado más que una pantalla que esconde la carencia. (…) Neobarroco: reflejo necesariamente pulverizado de un saber que sabe que ya no está apaciblemente cerrado sobre sí mismo: arte del destronamiento y la discusión. (1987 211-212)
Así, el autor considera que la función hermenéutica en el neobarroco sería «… detectar en el arte la retombée o el reflejo de una cosmología para la cual el origen es casi una certeza pero las formas que lo sucedieron un hiato inconcebible, casi una aberración.» (Ibid. 40) En la búsqueda de salidas esos desbordamientos se orientan hacia las cosmovisiones alternativas que reemplazan a las teorías científicas y ponen en cuestionamiento la significación del conocimiento moderno, en la creación de sentidos en las otras esferas de lo humano.
En la novela Pájaros de la playa, (1993),

Sarduy re-presenta, en el sentido teatral de la palabra, su última reflexión del barroco. Sarduy construye en esta novela un aparato barroco, donde pone en movimiento sus símbolos, sus conceptos, sus imágenes, sus obsesiones. Pájaros de la playa es una novela que provoca en el lector la impresión de confirmación del barroquismo desarrollado por su autor. ¿Cuál es el sentido específico del barroco revelado en esta obra que tiene la característica de ser una narración surgida de la necesidad ante la inminencia de la muerte? Esta es una de las preguntas que el texto provoca como parte del efecto barroco en el lector. Encontramos así un hilo que conduce el acto de lectura como búsqueda de la manera en que el autor reconsidera la identidad neo-barroca frente a la fuerza de la muerte sentida en su inmediatez como vacío. Las interrogantes consecuentes son: ¿Cómo es el cuerpo que regresa en esta narración? ¿Cuál es el efecto barroco que produce? ¿Cuál es la naturaleza erótica de este acto de escritura?
Un comentario en “La revaloración de los aportes de Severo Sarduy”