Capítulo de Elizabeth Hernández Alvídrez en el libro En la orilla letal. Nuevas miradas sobre el fantástico latinoamericano, Fortino Corral y Jafte Robles (coords.) Editorial UNISON, 2026

En este capítulo presento un análisis hermenéutico del recurso de lo fantástico en algunas obras narrativas de escritoras latinoamericanas nacidas en la década de 1970. Si bien el enfoque que aplico no corresponde al de los estudios de género, sí hago énfasis en el interés por la producción de narrativa escrita por mujeres, la cual tiene el reconocimiento de la crítica literaria, en la que se enfatiza su acción renovadora del género fantástico, como lo expresan investigadoras como Carmen Alemany Bay, quien afirma lo siguiente:
“El insólito cambio que se ha producido en nuestra sociedad desde las últimas décadas del siglo pasado han impreso un nuevo carácter a las narraciones que se inmiscuyen en ámbitos que van más allá de lo real, de lo mimético. Y son las narradoras las que en estos momentos están ofreciendo nuevas pautas, renovaciones más evidentes; quizás porque la mujer está alcanzando niveles de empoderamiento inusuales en nuestra historia. Es momento de relatar, de decir, de contar historias a nuestro modo y manera; lo que conlleva ficcionalizar de una manera otra cuya consecuencia es la innovación”. (2020, 3)
Por otra parte, Alejandra Amatto coincide con el reconocimiento de la innovación que representa la nueva narrativa latinoamericana, en la cual encuentra que introduce nuevas preocupaciones temáticas y recursos narrativos. Ella también considera que el género fantástico se renueva en la narrativa de finales del siglo XX y principios del XXI. La autora propone la denominación de Literaturas del descontento realista para caracterizar las formas discursivas de estas escrituras. (2020, 214-215). Al respecto afirma lo siguiente:
“Su insatisfacción es múltiple y diversa, abordan temas que increpan de manera incisiva al lector y a la crítica porque se desarrollan desde antiguas periferias modélicas, así como temáticas, que varios sectores de la sociedad no quieren ver. De ahí el empleo de la palabra descontento, que implica el disgusto o el desagrado frente a una situación determinada; en este caso frente a una realidad social que la literatura de estas escritoras pretende evidenciar.” (216-217)
Asimismo, Patricia Sánchez está de acuerdo con la afirmación de que algunas narrativas como la de Samanta Schweblin se definen por el concepto de descontento realista creado por Amatto. Refiriéndose a esta herramienta de análisis, Sánchez dice:
“Estimo que este último, de reciente desarrollo es el que permite profundizar en los rasgos de las literaturas no miméticas que se escriben en la actualidad en la región, con sus desbordes de fronteras genéricas (fantástico, horror, absurdo, ciencia ficción, etc.) y su interpelación de fenómenos sociales (violencia, crisis ambiental, desigualdad social)”. (2023, 53)
Tomando en cuenta el horizonte de interpretación que plantean Alemany, Amatto y Sánchez respecto de las historias que se cuentan y su carácter no mimético, persigo comprender cuáles son algunos ejes temáticos y cómo los recursos de lo fantástico ayudan a expresarlos en algunas de las producciones narrativas de cuatro escritoras: Samanta Schweblin (Argentina), Magela Baudoin (Bolivia), Alejandra Costamagna (Chile) y Guadalupe Nettel (México). Para este trabajo he seleccionado como corpus los siguientes cuentos en los que encuentro la presencia de lo fantástico como forma de cuestionar y renovar códigos sociales: “Mujeres desesperadas”, “El cavador”, “Agujeros negros”, y “Conservas” de Samanta Schweblin (2012); “Dragones dormidos”, de Magela Baudoin (2016); “Cuadrar las cosas” de Alejandra Costamagna (2016); y “La casa rosada”, de Guadalupe Nettel (2023). En relación con el recurso de lo fantástico, sus ficciones retan a indagar qué es lo que su escritura cuestiona acerca de los códigos impuestos por las instituciones sociales actuales.
De acuerdo con esta finalidad, el capítulo está organizado en un primer apartado en el que se aborda una definición de lo fantástico que guiará la interpretación literaria. En una siguiente parte se define el propósito hermenéutico que pone el énfasis en el lector, por lo cual planteo preguntas que orienten la comprensión en el acto de lectura. Los siguientes apartados están dedicados al análisis de lo fantástico en los relatos seleccionados, de acuerdo con algunos ejes temáticos. El último apartado aborda reflexiones finales acerca de la comprensión hermenéutica, entendida como la renovación de la mirada sobre los temas planteados, como efecto del acto de lectura.
Conceptualización de lo fantástico
David Roas, quien ha estudiado ampliamente el género fantástico, aporta la siguiente conceptualización:
“Lo fantástico se define y distingue por proponer un conflicto entre lo real y lo imposible. Y lo esencial para que dicho conflicto genere un efecto fantástico no es la vacilación o la incertidumbre […] sino la inexplicabilidad del fenómeno. Y dicha inexplicabilidad no se determina exclusivamente en el ámbito intratextual sino que involucra al propio lector”. (2009, 103)
Para Roas, lo imposible transgrede la concepción de lo real en el mundo extratextual, el cual es siempre una construcción cultural. La literatura fantástica expone realidades, hechos y deseos reprimidos o que están fuera de la idea realidad en la que nos movemos y, por ello escapan a la racionalización. (2009, 104-105). Como indica el autor: “Ahí descansa, pues, el efecto de lo fantástico, manifestado en lo que podríamos señalar como objetivo esencial del género: transgredir o, al menos problematizar nuestra concepción de lo real” (2018, 9). Añade que la irrupción de lo imposible, de lo inexplicable, en un mundo que funciona como el nuestro provoca que la realidad se vuelva extraña, desconocida y, como tal, incomprensible. Y, por eso mismo, amenazadora. (2018, 10)
Lo fantástico toma como punto de partida lo que está en nuestra realidad para romperlo con un fenómeno imposible que cambia el espacio de la cotidianeidad del lector. Desmonta nuestros códigos de comprensión de lo real, lo cual provoca el extrañamiento de la realidad y que se vuelve amenazante. (Roas 2019, 31) Lo fantástico va acompañado del miedo, terror o, principalmente, inquietud, por parte de los personajes y de los lectores.
Alfons Gregori hace un profundo estudio de la construcción histórica de las teorías de lo fantástico. Es relevante para los propósitos de este trabajo retomar la parte que dedica al a la construcción teórica de Roas que Gregori incluye en el rubro de los planteamientos recepcionistas de las teorías de lo fantástico. (2015, 73) Gregori destaca que, para Roas, en el efecto en los lectores, más que la trama es importante la atmósfera de miedo físico o emocional, provocado por la muerte, por ejemplo, y de miedo metafísico o intelectual que pone en crisis las creencias sobre las leyes que rigen lo real. (77-78) De acuerdo con Gregori, Roas confronta una concepción tradicional de lo fantástico que parte de que la realidad es una, omnipresente, de un fantástico que se puede explicar en un marco de las actuales ideas filosóficas, culturales y científicas actuales. (80)