Hermenéutica, educación y analogía

Mi propósito principal es plantear un concepto de educación derivado de la filosofía hermenéutica, en particular del acceso a los textos literarios. Como no es posible hablar de una hermenéutica general, sino de hermenéuticas, para cumplir el propósito de esta tesis parto de las reflexiones estimulantes que sobre el tema realizan las hermenéuticas desarrolladas por Jürgen Habermas, Hans-Georg Gadamer y Paul Ricoeur, en quienes considero encontrar conceptos complementarios para conceptualizar la educación desde una perspectiva filosófica diferente (en la línea de una racionalidad analógica entre razón y sensibilidad, ciencia y literatura).

Sin embargo, en el proceso señalaré las diferencias de concepción que existen entre ellos, así como algunas posiciones que yo misma considero un poco limitadas para una concepción de educación.  

Otro propósito es elaborar una explicación, en el nivel de la práctica, de la manera en que se tendría que realizar la relación interpretativa con los textos literarios para que derive en efectos educativos. Este nivel de análisis se apoyará en la semiótica, específicamente a partir de los trabajos desarrollados por Umberto Eco y Iuri Lotman, ya que los encuentro en armonía con los planteamientos hermenéuticos mediante los que daré base a la conceptualización de la educación. La semiótica permitirá explicar el efecto educativo del enfrentamiento con los textos de la cultura, en el nivel de concreción que constituye la lectura. La corriente semiótica elegida permitirá también sostener una posición analógica en el proceso de interpretación que desarrolla el lector frente al texto.  

En América Latina ha florecido en la segunda mitad del siglo XX una manifestación textual que ha cobrado relevancia mundial por su originalidad renovadora dentro del ámbito literario.

Si consideramos, valiéndonos del concepto de Iuri Lotman, que la literatura es la enciclopedia cultural de los pueblos, podemos entonces afirmar que América Latina tiene en estos momentos la posibilidad de acceder a la reconstrucción crítica de su cultura a partir del conocimiento que aportan sus textos literarios.

Es bien sabido que la manera privilegiada para que esto se dé es la educación, pero una educación que atienda el desarrollo del conocimiento a través de la sensibilidad, como lo puede hacer la literatura. ¿Cómo puede llevarse a cabo este planteamiento mediante una educación que sólo propicia la construcción de una racionalidad tecnológica, sin la participación de una conciencia crítica?

En este sentido, es importante partir de un diagnóstico en el aspecto educativo que nos revela la poca posibilidad de acceso a la memoria cultural a través de los textos literarios, en todos los agentes que intervienen en la educación formal, desde los planificadores, los maestros, los alumnos y los padres de familia. De tal manera que este acervo cultural puede considerarse como accesible sólo a una elite.

Podemos afirmar, así, que la posibilidad está dada, ya que existe el potencial cultural, pero que el acceso a ella es obstaculizado por una aplicación positivista de la educación, en la que cada vez más se observa la relegación del conocimiento literario en aras de la tecnología (ni siquiera de la ciencia).  

En el ámbito filosófico, como resultado del replanteamiento de sus fundamentos, basados ahora en el giro lingüístico, la hermenéutica se presenta como una teoría mediante la que se puede generar un pensamiento alternativo para dar respuesta a esta crisis.

De aquí surge mi interés por explorar las implicaciones que puede tener la hermenéutica en la reformulación del concepto de educación en el que se valore y se recurra de manera adecuada a los textos literarios. Parto de la idea de que el concepto de educación, de hombre educado deberían cambiar, de acuerdo con otra manera de concebir los fines del conocimiento y la vida.   Existen, pues, necesidades prácticas y fundamentos teóricos alternativos al pensamiento moderno para la formación de un concepto de educación que responda tanto a otra concepción filosófica como al sentimiento de crisis presente en nuestro tiempo.  

hermenéutica

Los dos primeros capítulos plantean el problema, justifican su tratamiento y presentan las aplicaciones hermenéuticas que se han dado en el campo educativo. Los tres capítulos siguientes desarrollan los conceptos hermenéuticos pertinentes para la fundamentación de un concepto de educación humanística a través del conocimiento que permiten desarrollar los textos literarios.

Los dos últimos capítulos están dedicados a la reflexión sobre una concepción semiótica y hermenéutica del lenguaje y su operación en la interpretación de los textos.   En el primer capítulo se trata de situar la educación en el contexto del proceso de la modernidad. ¿Qué es lo que justifica la necesidad de buscar un concepto de educación alternativo, ya que lo que se ve hoy en día es el fracaso de la educación fundamentada en paradigmas positivistas? La modernidad ilustrada ha derivado en una educación puramente técnica, que al perder su dimensión filosófica, comunicativa, sólo se utiliza hoy como ideología del proceso económico y político en el marco de la globalización.  

En el segundo capítulo, abordaré la problemática general que ya ha sido planteado en algunos países, sobre todo de habla inglesa, entre la hermenéutica y la educación. El objetivo es reflexionar acerca de la posibilidad de una síntesis de la relación entre hermenéutica y educación, a la luz de la revisión de los aportes de quienes ya han explorado este camino, en especial Wilfred Carr, Shirley Grundy (desde la perspectiva habermasiana aplicada a la educación), y de John Elliot (desde la perspectiva de Gadamer).

En esta revisión, se hará énfasis en la orientación de estas aplicaciones de la hermenéutica en la educación, que no han tocado la educación literaria como vía de acción educativa.

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