
La obra de Andrés Neuman responde a la transculturación como creación del lenguaje de nuevas imágenes identitarias. Así el lugar habitado es el lenguaje, como lugar de identificación. La narrativa de Neuman aborda el tema de la migración con la idea de deshacerse de los sentimientos nacionalistas y tradicionalistas de apego a un lugar
Para realizar el estudio de la transculturación, tomo como base para la interpretación dos novelas de Andrés Neuman contextualizadas en Argentina y dos novelas del autor cuya trama está ubicada en Europa. En este trabajo parto del concepto de transculturación introducido en la crítica literaria por Ángel Rama quien lo aplicó para dar cuenta de la manera en que la literatura latinoamericana del siglo XX se incorpora a la modernidad. Sus aportaciones fundaron las bases para usar este concepto en la interpretación de procesos de migración como el que estudiamos en esta investigación.
Su configuración del concepto de transculturación marca la importancia de la cultura para definir la originalidad de la literatura por los rasgos internos de la sociedad. De acuerdo con Rama, la cultura debe ofrecer no sólo materia prima a la literatura, sino “…una cosmovisión, una lengua, una técnica para producir las obras literarias” (Rama 20). Explica que en la realización de este proceso es posible advertir tres tipos de actitud hacia la otredad: la «vulnerabilidad cultural» que significa adaptación; la «rigidez cultural» de rechazo y la «plasticidad cultural» que incorpora novedades para dar respuestas inventivas. Para referirse a esta última actitud, toma de la antropología el término transculturación que ha sido conceptualizado como un proceso en el que, en la inserción en un nuevo contexto, se pierde algo, con lo cual se presenta una desculturación parcial, pero también culturalmente se crea y se da un giro hacia una neoculturación.
El concepto de transculturación reviste un significado en el que se considera que las culturas son creadoras precisamente porque tienen una base de valores idiosincráticos “…pues se trata de una fuerza que actúa con desenvoltura tanto sobre la herencia particular, según las situaciones propias de su desarrollo, como sobre las aportaciones provenientes de fuera” (Rama 44).
Desde la perspectiva de Rama, las culturas se narran correlacionando los temas, la cosmovisión y las formas literarias. En literatura, afirma, la transculturación implica un momento de desculturación parcial en el que se da la pérdida de componentes obsoletos; incorporaciones de la cultura externa, y una recomposición con los componentes de la cultura originaria y los tomados de la externa. Todo ello transcurre en un proceso de selectividad que muestra que se trata de un hecho consciente de búsqueda de valores resistentes y no de adaptación mecánica. La creatividad ejercida en este proceso de transculturación desemboca en una reestructuración general del sistema cultural.

Más recientemente, Alfonso de Toro (“Pasajes” 19-28) explica la condición de la migración como transculturación, mejor que como interculturalidad, ya que responde más adecuadamente a la complejidad: “… de unidades culturales que no se dejan reducir a un origen cultural o étnico único ni a una diversificación sin identidad; se trata de unidades que se resisten a ser asimiladas por unidades superiores” (De Toro 20). Y agrega: “Para la descripción de un semejante proceso el prefijo trans –a raíz de su carácter global y nómada y por la superación del binarismo que este término implica– se presenta como más 3 adecuado que el de inter, tan empleado en las ciencias culturales desde comienzos de los años noventa” (21). Argentina en la narrativa de Andrés Neuman En su libro El equilibrista, Neuman escribe el siguiente aforismo: “Ventaja del exilio para el escritor: una parte de su memoria queda acotada con tanta precisión, que le es posible narrarla como si fuera póstuma” (97). En efecto, la vuelta a los orígenes y la búsqueda de respuesta a la pregunta ¿quién soy? en la conjunción de un pasado y un presente que han conformado ámbitos diversos de la identidad es la temática en autores como el argentinoespañol Andrés Neuman.
Creo que esta afirmación se aplica muy bien a sus dos primeras novelas: Bariloche y Una vez Argentina, en las que su experiencia juvenil en Argentina se manifiesta narrativamente como necesidad de la memoria y la configuración autobiográfica. Bariloche es el título de su primera novela publicada. La historia narrada está ubicada en un contrapunto entre Bariloche y Buenos Aires. En el presente del relato Demetrio Rota, como recolector de basura habita y transita por la marginalidad de Buenos Aires. Este oficio lo hace deambular por la ciudad en las oscuras horas de la madrugada, en el frío intenso del invierno bonaerense. En su trayecto convive con el Negro, su compañero de trabajo, y con seres marginados, como niños y viejos mendigos o personajes que como él trabajan en la madrugada, es el caso del Petiso, quien atiende un puesto de periódicos. El oficio que desempeña Demetrio es una elección propia mediante la que intenta reproducir la explotación y la marginación sufrida por su padre, quien tuvo que emigrar de Bariloche hacia Lanus en las cercanías de Buenos Aires, después de haber sido despedido de su trabajo del aserradero en Bariloche. Demetrio tiene un sentimiento de culpa hacia el padre por no haber asumido junto con él la carga laboral en el nuevo contexto que lo llevó a 4 recrudecer su mala salud hasta morir.
En este oficio nocturno, tanto por el horario como por la materia de trabajo, Demetrio asume su vida de una manera cínica, traiciona a su amigo el Negro, se desentiende de los actos de violencia y delincuencia que acontecen en su cotidiano recorrido para recolectar la basura, aunque protege a los mendigos, sobre todo al viejo de la calle Tacuarí. Asimismo desarrolla una inclinación por examinar los desechos que recoge. Este presente del relato alterna con el recuerdo de su adolescencia en Bariloche y su primera experiencia amorosa y sexual, relación que fue reprimida por el padre. Demetrio cultiva este pasado mediante su afición por el ensamblado de rompecabezas que darán como imagen un lago y un bosque que lo hacen recordar su experiencia amorosa en el lago Nahuel Huapí, en contraste con la oscuridad de su oficio en Buenos Aires. Demetrio decide desaparecer cuando se lanza a un lago de basura, espejo degradado del lago rememorado, desde donde sintió que su padre lo llamaba.